Según un análisis presentado el pasado viernes 12 de febrero en su reporte diario por el Instituto Samuel Robinson para el Pensamiento Original, Ricardo Cusanno, actual presidente de la Federación de Empresarios de Venezuela Fedecámaras, declaró que las medidas coercitivas y unilaterales ejecutadas por el Gobierno estadounidense y otros países aliados contra Venezuela afectan al sector privado nacional.
El presidente del ente empresarial afirmó que las mal llamadas «sanciones» causan trabas y dificultades en la importación de bienes a las empresas, razón por la que algunos proveedores han abandonado clientes locales, lo que incrementa los costos al realizar transacciones financieras.
Para Cusanno: «Las cosas se vuelven más complejas y esa complejidad se convierte en costos, los proveedores que simplemente no comprenden la complejidad de Venezuela, a pesar de que históricamente han sido proveedores, te dicen ‘hasta aquí podemos llegar».
La creciente aplicación de las medidas coercitivas aplicadas por Washington sobrepasa los alcances de los empresarios y ha anulado de hecho las llamadas «exenciones» y «licencias» que el gobierno de los Estados Unidos ha autorizado operaciones de manera pública en diversas áreas por razones «humanitarias».
El jefe de Fedecámaras ha admitido que para el sector de la industria eléctrica adquirir equipos y maquinarias para la industria es muy complicado, esto por el hecho de que el sector es llevado por instituciones del Estado ya que las empresas en el exterior que suministran materiales y equipos, por temor a las sanciones, «temen estar vinculados al gobierno de Maduro».








