Por Correo del Alba
La integración de Mara Gómez en el campeonato de la primera división A, como la primera jugadora transgénero de la historia del fútbol femenino argentino, tuvo un gran estruendo en su partido debut de este martes con el Villa San Carlos contra el Lanús, donde a pesar de su derrota 7-1, se muestra como una jugadora satisfecha que afirma que se han abierto «nuevos caminos», pese a que una parte de la afición se ha expresado en las redes en torno a que “una jugadora trans no debería jugar contra mujeres biológicas”.
Por supuesto, paralelamente en las redes se muestra un gran interés y sentimientos encontrados con la gran participación de la número 7 en la liga, aunque ella felizmente declaró tras el partido: “Quiero seguir creciendo dentro de este deporte, de lo que es el fútbol, sin ningún tipo de techo”. No obstante, los comentarios sobre su injusta participación o claras quejas de aborrecimiento, llenan las plataformas.
El día del partido, Mara recibió una camiseta con su nombre y el número 10 de parte de la jugadoras del Lanús, quienes congratularon su incorporación a la alto del fútbol nacional. “Fue emocionante, no me lo esperaba. Es que un equipo rival me diera una camiseta, que se haya acordado de mí, eso quiere decir que me apoyan y luchan para que esto suceda. ¡Esto es el fútbol!”, comentó Gómez.
En una rueda de prensa el viernes 4 de diciembre, Mara comentó que su debut trasciende como un momento “histórico a nivel mundial” y lleno de “muchas luchas y mucho sufrimiento”. Argumentando a su vez que ”no es una conquista individual, es una cuestión social, colectiva”.








