El gobierno japonés, junto con los organizadores de los juegos de Tokio 2021, han llegado a la decisión de cerrar las gradas de los próximos Juegos Olímpicos al público no nacional, siendo una medida de prevención necesaria para proteger al país de la pandemia, en lo que serían las competencias más caras de la historia.
Tras el escrutinio que tuvo lugar en el transcurso del mes de marzo y finales de febrero, por la incógnita de las últimas semanas entre el comité organizador y los demás directivos ejecutivos del Comité Olímpico Internacional (COI), el Comité de los Juegos Paraolímpicos y las entidades del gobierno japonés por permitir la entrada al público extranjero, según la agencia de noticias japonesa Kyodo, se llegó a la decisión de solo otorgar los asientos a la población japonesa, mientras que en los próximos días se tendrá una resolución oficial por parte de los organizadores.
Con el fin de no correr riesgos por las surgentes y expansivas amenazas de nuevas cepas de coronavirus en el mundo, se prohibió la asistencia del público extranjero dentro del transcurso de los eventos multideportivos, devolviéndole así las millonarias cantidades de dinero de la compra de entradas en el exterior. Esta medida va en paralelo a otras que adoptó el país para prohibir la entrada de turistas.
La decisión se presenta dura para la organización de los juegos, ya que tras un año de aplazamiento de estos, que dieron lugar a un exorbitante incremento por su manutención, con costos que llegaron a los 15 billones de dólares, se estimaba que los más de 800 billones de dólares provenientes de la compra de entradas del público extranjero pudieran haber contrarrestado en gran medida estos números. Se mostraba en un principio a estos juegos como una oportunidad para estabilizar económicamente al país mediante el turismo.
Recordemos que los organizadores en múltiples declaraciones del 2020 mostraron una firme postura a realizar los juegos de Tokio con audiencia en los estadios, mientras que en diversas encuestas realizadas a la población de Japón, se vislumbro a un 80% de habitantes que estaban en contra de realizar la competencia por miedo a un incremento de la presencia del coronavirus.
En boca de una mejor protección de los que asistan a los eventos deportivos, se anuncia que la ceremonia inaugural de los juegos no tendrá la presencia del público. “El comité organizador ha decidido que es fundamental celebrar la ceremonia en la prefectura nororiental de Fukushima a puerta cerrada, permitiendo solo a los participantes e invitados participar en el evento, para evitar que se formen grandes multitudes en medio de la pandemia «, afirmaron los organizadores.








