MÚSICA │ Piraí Vaca: “Vine marcado con la música”

-

spot_img

En el jardín de una casa madrileña me reuní con este genio de la guitarra, la noche antes había oído un concierto y tenía que conocer un poco más sobre él; me contó de la relación estrecha con su padre, el pintor muralista Lorgio Vaca, quien le regaló su primera guitarra, de la cual nunca más se separó.

El menor de tres hermanos y el único con un nombre diferente, Piraí, que significa “pececito” en guaraní, de aquel niño que oía sin parar el “Concierto de Aranjuez” de Joaquín Rodrigo y la “Quinta Sinfonía” de Beethoven, pero que más tarde colocaba unas ollas para hacer una batería y acompañar a alguna banda de rock que sonara en la vieja casetera.

¿Por qué eliges la música y no la pintura? ¿Por qué no darle continuidad al proyecto de Lorgio?

Nunca sentí una inclinación hacia la pintura, salvo la de admirar y apreciar; jamás se me pasó por la cabeza… desde niño era muy claro para mí que lo que tenía que hacer era música. A veces las cosas que no podés explicar son las más profundas, porque no tienen una razón lógica.

Pero, ¿por qué la guitarra?

Porque mi papá, que viajaba mucho, en uno de esos viajes me trajo una guitarrita española chiquita y empecé a tocar.

¿A qué edad?

A los nueve años. Yo creo que él tenía la esperanza de que cantáramos juntos, porque Lorgio canta y toca la guitarra. Justo en el año que me trajo la guitarra se abrió en Santa Cruz el Instituto de Bellas Artes y vino un profesor de otra ciudad a enseñar la guitarra clásica solista, como la que toco yo, y ahí me metieron. Empecé a tocar, también matriculé en flauta dulce –que me gustaba más–, pero con este instrumento el vínculo fue más fuerte mientras más aprendía; yo me he desarrollé a través de la guitarra y la guitarra a través mío, fue una cosa bien interesante.

Con el colegio no me quedaba mucho tiempo para practicar, lo cual fue una desgracia, una aplanadora, porque la educación como la entendemos se basa en la memorización y en que todos tenemos que aprender lo mismo a la par; sentarnos en un pupitre y apuntan a nuestras cabezas.

Creo que la disfunción que tiene la humanidad entre el corazón y el pensamiento comienza en el colegio, cuando solamente apuntan a tu cabeza como si fuéramos pura lógica de un raciocinio y toda la parte emocional queda absolutamente descuidada; jamás te preguntan qué quieres. Yo quería tocar guitarra y el colegio no me dejaba tiempo.

¿Es difícil tener la referencia de un gigante y tratar de sobresalir con un nombre propio?
Yo sobresalía con la guitarra, cuando adolescente, buscando reafirmación. Hasta que a mis 19 años ya me planteé seriamente la pregunta de si yo tocaba guitarra porque quería de verdad o porque mi padre era artista; entré en ese conflicto, en el cual tuve unos tres años en los que no me llevaba tan bien como antes con Lorgio; antes éramos compañeros inseparables, pero me preguntaba si era yo o él, de qué se trataba, hasta que llegué a la conclusión de que tenía condiciones y que era yo nomás. Por otro lado, tener que pensar y tomar la decisión de si yo escogí el arte porque mi padre es artista,  me di cuenta que tenía cierta ciertas condiciones y aptitudes para eso.

Ahora que he transitado un poco más esta vida me doy cuenta que soy un tipo poco gregario, soy un solitario, y con esto no quiero decir que no disfruto muchísimo de la compañía y compartir. Como viste en el concierto, que es parte de mi trabajo, me gusta muchísimo estar en contacto con el público, pero a la vez tengo esta otra cosa que me ocupa la mayor parte del tiempo, como es la soledad, en el buen sentido; yo ando encerrado en estudio y estoy solo siempre en mi trabajo, me relaciono poco con otras personas. Soy poco gregario, no me siento cómodo en grupos y eso está relacionado con la guitarra, que es un instrumento solista, como el piano; si vos tocas flauta, violín o cello estás frito, porque  siempre tienes que tener por lo menos otro con el cual tocar: puedes tocar una pieza solista, pero nadie aguanta un concierto, por ejemplo, solo de violín, tiene que estar acompañado. En definitiva, la guitarra la elegí porque es un instrumento solista y yo soy un tipo poco gregario.

Entonces, ¿por qué quieres hacer un grupo de rock, cómo lo lograrías?

Es muy interesante que me preguntes eso, porque hace pocos años tenía esa sensación, incluso cuando toco acompañado con orquesta nunca me sentí del todo cómodo, me quita la libertad de alargar, acortar, apurar la música, decidir momentos o cómo quiero que sea la música de manera improvisada. Pero, en los últimos años, siento que quiero una fuerza que no logro como solista, por mí mismo; en mi interior siento ya la necesidad de un grupo.

¿Y por qué el rock? Yo amo el rock,  pero frente a la cultura musical en Bolivia y América Latina es una influencia de afuera, ¿quizás rebeldía?

Me haces pensar con todo lo que me preguntas, pero no es una forma de rebelarme. He tenido la suerte de estar en un ambiente que me ha proporcionado una cultura local, nacional autóctona, mi madre ha trabajado con los pueblos originarios de Santa Cruz y del país; he recibido de la cultura latinoamericana y universal, eso porque mi padre es un erudito y cuando no está haciendo algo está leyendo, eso por un lado. Mi hermana estudió Historia del Arte, en España, su esposo también, cuando me sentaba a almorzar con toda esa gente, yo de niño, solo el ser partícipe de esas charlas fue  fundamental para mi formación, aprendí de sus opiniones y en la música sucede lo mismo, cada una nos ofrece un placer variado, un viaje distinto, es paradójico porque yo lo que más oigo es música barroca.

Estudié en La Habana e hice una especialización de dos años de música del siglo XVI, y pienso que un rock duro y pesado, mezclado a lo barroco, es algo que se relaciona con lo  celestial. Sin embargo, más he transitado ese espacio clásico siempre con esa fuerza brutal arrasadora que siento en el rock, que tiene mucho que ver conmigo, una fuerza remota en su más puro estado.

MÚSICA │ «Bohemian Rhapsody»

Yo creo que por eso el rock, pero no en general sino el metal progresivo, que es más complejo ya que se usan ritmos y armonías complejas, más difícil de entender que un rock como el de AC/DC, que es extraordinario pero está basado en tres acordes; aquel otro me llama la atención.

Quizás, por como es mi cabeza, tengo una parte muy racional,  mi paradigma en eso es un grupo que se llama Dream Theater, que combina esa fuerza brutal con cosas realmente complejas de escucharlo; hay que sentarse a oír para poder entender. Mezclan algunas melodías muy hermosas que de pronto aparecen en la canción; es un compendio de esa fuerza bruta con lo racional, una belleza hasta metafísica. El metal progresivo es la definición más clara de cómo quiero hacer ese tipo de música. Y para eso, claro, necesito un grupo.

Es interesante cómo ahora he tratado de llevar ese rock a una sola guitarra, en el “Thunderstruck”, que es parte del repertorio de mi gira “Rock en la sangre”, donde se contrapone esta música a lo que de repente es tocar “Alfonsina y el mar”, que es una canción poética. Pero eso también no es inusual, para mí es muy importante, me gustan los opuestos, mi vida es un opuesto, y ya no te lo digo en el buen sentido, más bien estoy procurando encontrar un poco el camino medio, ando tratando de consensuar esa dicotomía y quizás por eso necesito un grupo.

¿Por qué Piraí no canta?

Porque no me sale algo bonito per se; tendría que dedicarme a manejar mejor mi voz. No canto porque no puedo cantar y tocar a la vez, es un problema para mí coordinar cantar y tocar, soy descordinado.

Después de verte tocar «Thunderstruck» difiero de ti…

No sabes cómo me cuesta, en esa pieza en especial donde cada mano está haciendo algo por separado y además estoy tarareando, lograr que suene como una sola cosa para conseguir que lo tome el metrónomo. He tratado de educar mi percepción al máximo para que todo  suene junto.

La música vocal –disfruto una canción– es un formato que creo es el vehículo directo para el alma, no en vano nuestro mundo está lleno de cantantes y no resulta difícil que alguien no cante, estamos acostumbrados a una canción de tres o cuatro minuto, que la palabra y la música te lleven a algún lugar. Lo envidio quizás porque yo no puedo hacerlo, y me inclino más por la música instrumental general, aunque te digo que no dejo de tener envidia sana al escuchar cómo me gustaría expresar algo a través de una canción.

En fin, tendría que ocuparme de eso, pero siempre tengo la impresión de que nunca he podido tocar bien la guitarra, siento que no soy suficiente para la guitarra, es algo destructivo que recién estoy superando, porque está bien ser crítico, perseguir no la perfección pero si algo cercano… la obsesión es muy destructiva, cuando crees que no lo haces bien tampoco es sana, por eso estoy buscando un balance, alejándome de los extremos. Lo que tengo claro es que yo vine marcado con la música.

¿Cuántas composiciones tienes?

Cuando me fui a estudiar a La Habana me preguntaba si la carrera de guitarra o la de composición. Ya tenía un año de guitarra y me planteé que si a los 30 no lograba nada como guitarrista el camino sería difícil, te quedas como profesor; en cambio, compositor puedes ser a los 50, y esa fue mi ecuación. Es lo que va a suceder ahora, yo quiero el grupo de metal progresivo para componer.

Tocaremos música de otros, porque igual se aprende mucho. Para tocar un Dream Theater se requiere una técnica compleja. Seguro lo haremos, para aprender a tocar juntos; pero el grupo de metal lo quiero para componer. Me estoy  dando cuenta ahora mismo.

En este último año he hecho arreglos, versiones para guitarra más que lo que he hecho en los 20 años anteriores. Todo lo que toco en “Sangre de Rock” son versiones hechas por mí, y eso me acerca mucho a la composición. En algunos casos lo entiendo más como composición que una versión para guitarra, de eso me doy cuenta al hablar contigo.

__________________________

Nahir González Corresponsal en España

Cris González Pintura de entrada

spot_img
spot_img

Bicentenario

Voces en Lucha

Últimas noticias

Declaración del Grupo de Puebla ante la aprehensión del Expresidente de Bolivia, Luis Arce

El Grupo de Puebla expresa su profunda preocupación ante la aprehensión del expresidente del Estado Plurinacional de Bolivia, Luis Arce Catacora,...

El corolario Trump y el Destino Manifiesto

Toda vez que la administración estadunidense publica un documento ad hoc para definir su política hacia América Latina y...

Byung‑Chul Han, el filósofo del momento para pensar el mundo desde América Latina

Este año 2025 el filósofo surcoreano‑alemán Byung‑Chul Han se convirtió en una figura mediática global al recibir el Premio Princesa de Asturias...

Cosmovisión y naturaleza entre los pueblos indígenas

Hace muchos años me encontraba en tránsito en el Aeropuerto El Dorado de Bogotá, Colombia. Como tenía un largo...
- Publicidad -spot_imgspot_img

El nuevo corolario Monroe: el plan de Trump para dominar América Latina

El gobierno de Donald Trump acaba de dar a conocer su plan para que Estados Unidos recupere su lugar...

¿A quiénes favorece la eliminación de los cuatro impuestos en Bolivia?

La identificación de candidatos electorales sea de “izquierda”, “derecha” o “extrema derecha” solo sería papel y humo si no...

Recomendados

Cosmovisión y naturaleza entre los pueblos indígenas

Hace muchos años me encontraba en tránsito en el...

¿A quiénes favorece la eliminación de los cuatro impuestos en Bolivia?

La identificación de candidatos electorales sea de “izquierda”, “derecha”...

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí