Este 6 de agosto la presidenta del senado boliviano Eva Copa, en entrevista virtual realizada por varios medios de comunicación, se quejó por la “falta de respeto” que incurrió la presidenta de facto Jeanine Áñez, al no haber entregado por escrito el informe de Gestión Anual antes de emitir el mensaje a la Nación en el 195 aniversario de su independencia. Al respecto declaró: “(…) el artículo 162 de la Constitución Política del Estado, menciona que tiene que hacer la entrega del informe escrito y pueda ella (Áñez) hacer su mensaje, lamentablemente no lo ha hecho así, hemos esperado hasta las 10:45 am y no lo hizo llegar, por lo que hemos tenido un retraso para empezar la sesión y posteriormente han venido a hacer un show político el viceministro gubernamental y el exdiputado Rafael Quispe, queriendo entregar, después que ha concluido el mensaje”.
Asimismo rechazó, como máxima autoridad de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP), la interrupción de la señal del canal de televisión estatal mientras hacía su alocución: “Ellos (el ejecutivo) han interrumpido en Canal 7, canal estatal, el informe de la Asamblea Legislativa (…) sobre la tarea que hemos ido llevando”.
La nueva prórroga de las elecciones determinada por el Tribunal Supremo Electoral (TSE) generó una nueva brecha no sólo entre los partidos políticos, sino en una parte de la población que ha manifestado su inconformidad convocando a una huelga general y bloqueos en parte del territorio boliviano. Al respecto, la senadora indicó: “viendo el calendario electoral es imposible ya que lleguemos a hacer las elecciones el 6 de septiembre, porque no cumplimos con los plazos de los 45 días al 6 de septiembre, tal y como dice la Ley que continua vigente ya que no ha sido derogada”. La legisladora se refirió a que el gobierno de facto responsabiliza al TSE sobre la decisión de aplazar los comicios; asume que “el TSE tomó una decisión sorda”, por lo cual no está segura de que la suspensión de fechas sea una nueva treta para la continuidad de Áñez en el poder.
En este tema, Jeanine Áñez aseguró que no hay intenciones de su parte de prorrogar su mandato “siempre hemos dicho con firmeza que vamos a elecciones en la fecha que fije el TSE”.
Eva Copa llamó al Ejecutivo a no seguir lavándose las manos en esta crisis y a trabajar conjuntamente para salir de la pandemia y pacificar Bolivia: “hay que generar acuerdos y consensos”. Las relaciones entre ambos órganos de poder se han tensado al punto que la presidenta transitoria prohibió la recepción de correspondencia por ventanilla única por parte de la ALP. En lo que va del año solo en una ocasión se han reunido por cinco minutos Áñez y Copa, para planificar como encarar la pandemia. Desde que se aplicó la cuarentena no volvieron a encontrarse, por lo que las confrontaciones entre ambas fuerzas políticas han sido en el ámbito mediático.
Mientras tanto, la crisis sanitaria en Bolivia avanza sin ninguna respuesta efectiva de parte del gobierno. Hasta la fecha, el Covid-19 ha acabado con la vida de 3.465 personas y los contagios llegan a 86.423. El forcejeo entre los poderes ejecutivo y legislativo también se agudizó por la “promesa” de la presidenta de facto, Janine Áñez, de entregar un “Bono de Salud”, al cual el legislativo advierte ser una justificación para adquirir una deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por lo que la medida se ha encontrado una piedra de tranca en la ALP que no justifica ni aprueba deudas internacionales, menos cuando los casos de corrupción en procesos administrativos aún no se resuelven como es el de los llamados respiradores. Por otro lado, el Ministerio de Educación decidió interrumpir el año escolar, aumentando la incertidumbre. Instancias internacionales como la Organización de Naciones Unidas (ONU), ven con preocupación la adopción de esta medida y en general la forma de manejar la pandemia en el territorio boliviano.








