Isla Tortuga y Dragón Dormido: Un balneario andino escondido

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A orillas del lago Titicaca se yergue un monte rocoso que parece un dragón que duerme, de ahí el nombre con el que se lo conoce. Es tanto su semejanza con este mítico animal que, la primera vez que se lo ve, uno cree que está a punto de despertar.

Este monte escarpado se ha convertido en los últimos años en un lugar muy frecuentado por turistas. Estos visitantes pueden escalar a la cima de lo que podría identificarse como la cabeza de dragón para disfrutar de espectaculares vistas del lago.

Pero no es la única atracción de este espacio natural, porque en sus cercanías se encuentran unas maravillosas playas de arena blanca que forman una bahía de agua caliente, donde los viajeros, los días de sol, se bañan en las cristalinas aguas del lago sagrado.

Al otro lado de esta bahía está la Isla Tortuga, peñasco que se adentra en el Titicaca y que asemeja el caparazón de este animal. Elevación que también es posible de escalar, pero que sobre todo protege este espacio de vientos fríos y mantiene el ambiente cálido y acogedor.

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