Alrededor de la consigna “Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí” la mañana de este sábado 24 de octubre se llevó a cabo, en la Embajada de Cuba en Bolivia, un encuentro entre diplomáticos de la nación caribeña y prensa nacional y extranjera, con el propósito de condenar el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por más de seis décadas por los Estados Unidos, mismo que se espera sea condenado por trigésima cuarta vez consecutiva el próximo miércoles 28 en la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Jorge José Carvallo, integrante del Movimiento Boliviano de Solidaridad con Cuba, quien junto con solicitar el tender “puentes y no bloqueos” con la mayor de las Antillas afirmó que “ninguna amenaza o bloqueo podrán detener la solidaridad internacionalista”.

Enseguida hizo uso de la palabra la doctora y exministra de Salud, Nila Heredia, quien brindó un pormenorizado estado de las afectaciones en materia sanitaria en Cuba a causa del bloqueo y el cerco energético dispuesto por la administración Trump desde principios de año, calificando esta política de máxima presión como un “genocidio” en curso y luego hacer un abierto llamado al Gobierno boliviano a votar contra el bloqueo en la ONU.

Continuó con la actividad de denuncia la cineasta Verónica Córdova, quien se refirió al impacto del bloqueo en las labores de artistas, intelectuales e instituciones del área en la isla. Además de mencionar obras hechas por la Revolución a partir de 1959 con la implementación de un sistema de enseñanza artística integral, amplio y público, y defender la riqueza se produce con los intercambios entre artistas cubanos y sus pares del exterior.

Dilerán Meneses fue la encargada de hablar en nombre de la comunidad de cubanos residentes en Bolivia, recordando a las y los asistentes que “el bloqueo tiene rostros y nombres: los de tu familia”. Para pasar a revelar el alto costo que representa para millones de cubanas y cubanos el impedimento por parte de la administración Trump para el abastecimiento regular de medicamentos y alimentos.

Finalmente, la embajadora de Cuba en Bolivia, Elba Rosa Pérez Montoya, dialogó con la prensa acreditada y sistematizó la escalada de agresiones de la administración Trump:
- El 29 de enero firman la Orden Ejecutiva con la que declaran a Cuba como una “amenaza inusual y extraordinaria” para los Estados Unidos;
- Un año antes vuelve a incorporar a Cuba en la Lista de Países Patrocinadores del Terrorismo;
- El secretario de Estado, Marco Rubio, semana a semana anuncia nuevas sanciones contra personas naturales, entidades estatales y desde septiembre contra emprendedores privados de la isla;
- Persistente campaña mediática para instalar la narrativa de “Cuba como Estado fallido” en aras de justificar una intervención militar directa;
- Guerra psicológica sostenida en el tiempo, cuyo novísimo capítulo lo constituyen las recientes declaraciones de Trump y Rubio en que manifiestan sus intenciones por agredir militarmente a la isla.

Para Pérez Montoya el conjunto de agresiones forma parte de una “política intimidatoria con un respaldo legal” indebidamente creado que busca “lograr absoluto cerco de la economía cubana” para causar el mayor daño humano posible a la población civil. Razón por la que pidió a que cada país miembro se pronuncie a conciencia y de manera soberana el miércoles en la ONU.
Al cierre del encuentro la diplomática compartió algunos elementos que permiten comprender el por qué la Revolución defiende con éxito su proyecto socialista frente a la inédita arremetida yanqui, que van desde la vocación de independencia de toda una nación, el alto nivel de instrucción de la gente, así como su desarrollo científico, deportivo y gran capacidad creativa.
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Correo del Alba








