El presidente Vladimir Putin, durante un discurso este jueves en el Club Valdai, dijo que el mundo se enfrenta en este momento a la década más importante desde el final de la Segunda Guerra Mundial y que el dominio planetario que pretende lograr Occidente es peligroso, sucio y sangriento.
Putin, consideró que Occidente no tiene condiciones para mandar sobre la humanidad y aun así persiste en ello, tratan de imponer un sistema y muchos países, no están dispuestos a seguir ese conjunto de reglas, en el que se violenta y niega su derecho a la soberanía e identidad, donde se desprecia sus intereses como Estados, por lo cual deben tener claro que el que “siembra viento cosecha tempestades”.
Rusia se opone a esas élites y que a su país no le interesa ser hegemónico en la construcción del mundo multipolar, el neocolonialismo es un asunto del pasado, el verdadero reto es construir una civilización más humana, se debe iniciar un diálogo para pensar el futuro y mientras antes se haga es mejor, manifestó.
Habló sobre los intentos de satanizar a Rusia “el liberalismo actual trata de hacer percibir como si todo es un plan concebido por el Kremlin, es propio de una crisis de un sistema que ya no tiene nada que ofrecer, sino adoctrinamiento y dominio (…) el deseo infalible de destruir a los que no le gustan, de cancelarlos”.
Dijo, además, que Rusia no intenta desafiar a ningún país, que solo está luchando por persistir que no podrán borrarles del mapa geopolítico y que la construcción de lo que intentan ser como Nación es un derecho soberano “no estamos desafiando las élites, estamos defendiendo el derecho de existir y desarrollarnos libremente, no queremos convertirnos en una nueva potencia hegemónica ni nada parecido, no queremos imponer a nadie nuestros valores, no somos como Occidente, que busca interferir en los asuntos de todo el mundo”.
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Correo del Alba








