Por Correo del Alba
El presidente de Argentina, Alberto fernández, anunció el 28 de noviembre que el país entró en la primera fase de reapertura (distanciamiento social) hasta el 20 de diciembre, con la excepción de las ciudades de Bariloche, en la provincia de Río Negro, y Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, que siguen en confinamiento. El mandatario añadió que ha tomado esta decisión debido a la disminución del número de casos registrados en las últimas semanas: ”encontramos que, en las últimas dos semanas, el número de casos ha bajado aproximadamente un 30% en el país. Mantendremos el aislamiento social en solo dos ciudades: Bariloche y Puerto Deseado (ambas en la Patagonia)”.
Antes del anuncio, el mandatario mantuvo una reunión virtual con los gobernadores para evaluar la situación de la salud en cada zona. Fernández explicó que en el caso del área metropolitana de Buenos Aires el pico se produjo en la semana 35 y en el resto del país en la semana 41 desde el comienzo de la pandemia. No obstante, la situación continúa complicada en Bariloche y Puerto Deseado, y el Presidente comentó que estaban siguiendo de cerca lo que sucedía en Corrientes y Chaco, pero que el reciente aumento de las infecciones coincidía con la aplicación de un mayor número de pruebas.
Fernández añadió que los expertos han señalado que en las zonas afectadas aún no llega al colapso a nivel sanitario porque la capacidad de los hospitales en ambos casos dista mucho de estar completa. La ocupación de camas en Buenos Aires es actualmente del 59.2% y en el resto del país del 56.2%, lejos de los picos de los últimos meses, cuando el sistema hospitalario estaba saturado y en plena emergencia.
Plan de vacunación en Argentina
Una parte importante del encuentro telemático con los gobernantes se refirió a la estrategia necesaria para aplicar el plan de vacunación. El presidente expresó: “estamos trabajando a toda velocidad con la Federación Rusa para que en enero y febrero podamos vacunar a 10 millones de argentinos”. Asimismo, invitó a los gobernadores a formar parte del Comité de Vacunación de la Sputnik-V, que espera vacunar al menos a un 25% de la población argentina antes de inicios de otoño austral, para así poder inmunizar a los grupos de riesgo contra una posible segunda ola de infecciones como la que se está produciendo en Europa.
Se conoció además que en una primera fase se vacunará prioritariamente al personal sanitario, los miembros de las Fuerzas Armadas y de seguridad, todos los argentinos mayores de 60 años, los ciudadanos y ciudadanas que tienen entre 18 y 59 años que padezcan una enfermedad que los coloque en riesgo, y los docentes. Acerca de la vacunación de los educadores Fernández explicó: “a partir de ahí podremos pensar en cómo reanudar las clases, aunque es un tema que deberá ser abordado por cada provincia, pero si damos certeza a los profesores cuando se vacunen, todo será más fácil”.
El mandatario insistió en la importancia de crear una infraestructura adecuada en las provincias, no solo en lo que se refiere a la construcción de centros de vacunación que tengan como objetivo llegar a toda la población, sino también para asegurar el mantenimiento de la temperatura necesaria a la cual debe estar la vacuna, que es diferente según el laboratorio. Fernández dijo: “Las vacunas que recibimos requieren una temperatura de 18 grados bajo cero y solo podemos asegurar que lleguen a todos los rincones del país con congeladores adecuados , debemos cuidar que la cadena de frío no se pierda durante el traslado”. El Presidente agregó que después de la vacuna rusa, llegarán en marzo otras que el país tendrá en el marco del mecanismo internacional Covax, donde el Gobierno de Buenos Aires ya ha depositado 30 millones de dólares. Por último, aclaró que la vacunación será gratuita y no obligatoria y todos los costos serán asumidos por el Estado.








