Por Correo del Alba
Soldados nigerianos abrieron fuego contra los manifestantes que protestaban en contra la brutalidad policial en el distrito de Lekki de la ciudad de Lagos, el 20 de octubre. De acuerdo a las cifras que maneja Amnistía Internacional se estima que unas 56 personas fueron asesinadas, 38 de ellas durantes las jornadas de protesta de ese día.
A partir de lo sucedido en Lagos se han incorporado a las manifestaciones varias ciudades de Nigeria, entre ellas Abujacuya y Ogbomosho, donde la población reclama contra los abusos cometidos por la Escuadra Especial Antirrobo (SARS). Esta última es un cuerpo policial para acciones especiales creado en 1992 con el fin de combatir los delitos callejeros, pero la SARS ha sido protagonistas en los últimos meses de palizas y agresiones con armas de fuego a los ciudadanos.
De acuerdo a las agencias de prensa, son decenas de miles de personas que han salido a las calles todos los días durante casi dos semanas en toda Nigeria, para pedir la reforma de las fuerzas de seguridad, así como otros cambios radicales en el país africano.
Ejército nigeriano niega las agresiones
En un post de Twitter, el Ejército nigeriano señaló que no había soldados en el lugar del tiroteo en el distrito Lekki, la noche del 20 de octubre. No obstante, el gobernador del estado, Babajide Sanwo-Olu, visitó a los heridos en el hospital, víctimas de lo que llamó «el desafortunado incidente de Lekki». Igual refirió el parte médico oficial de la manifestación: 25 personas tratadas por lesiones menores a moderadas; dos personas en cuidados intensivos.
Inicio de las protestas
Las protestas comenzaron el 8 de octubre en la ciudad nigeriana de Abuja, después de que se divulgara un vídeo en el que miembros de la SARS habían disparado y matado a un hombre a sangre fría en la región del delta del río Níger. Tras el escándalo, el gobierno se comprometió a desmantelar la SARS, lo cual se hizo efectivamente el 11 de octubre, cuando oficialmente fue desmontada. Sin embargo, el 13 de octubre las autoridades informaron de que se crearía una nueva unidad de seguridad, equipada con armas y tácticas especiales, para «llenar el vacío» dejado por la SARS. Ese mismo día, el Ejecutivo también había asegurado a los ciudadanos que ningún agente utilizaría la violencia contra los manifestantes.
El 14 de octubre, el Ejército nigeriano había lanzado una advertencia a los manifestantes, diciendo que los soldados estaban listos para mantener la ley y el orden, por lo cual abordarían las protestas con el rigor necesario.
Las redes organizan las manifestaciones
Los jóvenes nigerianos se han incorporado activamente a las protestas, autoconvocándose a través de las redes sociales como Twitter y logrando involucrar celebridades internacionales como las cantantes Beyoncé y Rihanna. El movimiento “End Sars” ha tenido tanto éxito que ha logrado unificar a diferentes grupos étnicos de Nigeria. La respuesta del Gobierno, bajo la presidencia de Muhammadu Buhari, ha sido ambivalente. Por una parte, las autoridades gubernamentales están a favor de la reforma de la Policía, pero, por otra, envían al Ejército a reprimir las manifestaciones. Esto ha hecho que se sigan organizando marchas y protestas a través de las redes sociales para oponerse a la intención del Gobierno de crear una nueva unidad de Policía, temiendo que este equipo sea simplemente una nueva versión con otro nombre de la SARS.








