Con cada vez menos tiempo para el inicio de la cita deportiva más grande del año, acompañada de importantes preocupaciones del gobierno de Japón por la situación actual del Coronavirus, y a pesar de la implementación del plan de emergencia para la contención del virus en el país anfitrión en el mes de enero y que finalizará en el mes de marzo con gran éxito en la reducción de contagios, la interrogante más relevante en esta última fase para la planeación de unos juegos casi seguros toma revuelo, ¿habrá público del extranjero?
Según fuentes filtradas por el periódico Mainichi, el comité organizador junto con el Comité Olímpico Internacional (COI) y el Comité Paraolímpico Internacional (IPC), evaluaron en una reunión on line la opción de permitir la entrada internacional a la población mundial para la asistencia de los juegos, donde, según las fuentes del periódico, la decisión final tendrá un consciente escrutinio hasta el mes de marzo. No obstante el panorama presente y las diversas preocupaciones sobre los juegos en temporada de verano, no favorecen una decisión tan precipitada como para permitir los múltiples viajes y la conglomeración de miles de personas.
“En la situación actual, es imposible para traer espectadores extranjeros”, afirmó un funcionario del Gobierno. Mientras que el presidente del COI, Thomas Bach, dijo: “Nos centraremos en lo esencial. Eso significa, principalmente, las competiciones. Este tiene que ser el enfoque claro. En este sentido, es posible que tengamos que establecer una u otra prioridad”.
Los juegos procederán de acuerdo a las medidas preestablecidas que protegerán la seguridad tanto de los 11 mil atletas participantes como los del personal técnico, siendo prohibidos el contacto entre estos-
La nueva presidenta del comité organizador, Seiko Hashimoto, advirtió que el «el mayor desafío son las contramedidas contra Covid-19. Nadie puede prever cómo será la situación este verano”.








