Son quince días de lucha, resistencia, movilización y protesta social que han dejado seis víctimas mortales, 180 personas heridas, más de un centenar de incidentes de vulneraciones de derechos humanos, 150 detenciones, 5 personas desaparecidas, así como el atentado a la libertad de expresión por no dejar hacer su trabajo a los medios alternativos y comunitarios de comunicación.
El régimen de presidente Guillermo Lasso, derogó el decreto de estado de excepción No 459 el sábado 25 de junio de 2022 con cobertura en seis provincias en Ecuador, lo hizo de manera estratégica mientras Asamblea Nacional en una sesión plenaria, iniciaba el tratamiento de la destitución presidencial, que es un derecho constitucional, contemplado en el artículo 130, que determina su destitución por grave conmoción nacional.
El domingo 26 de junio, el primer mandatario anunció al país, mediante decreto las disminución o rebaja en 0.10 centavos de dólar a cada galón de gasolina “eco país”, “extra”, y al galón de diésel, significando esto una tomadura de pelo a los pueblos, nacionalidades y al pueblo ecuatoriano.
En redes sociales estratégicamente se colgó que el paro “terminó”, lo que posteriormente fue desmentido por el presidente de CONAIE Leonidas Iza Salazar, quien declaró que el paro y movilización continúa. “Nosotros venimos por diez puntos y nos iremos a nuestros territorios con la respuesta y solución a los mismos, que son las demandas concretas del pueblo en general”. “No somos vándalos, ni violentos, la violencia viene del régimen, de los militares y policías, que han actuado con armas no letales y que han provocado la muerte de hermanos. Hay gente infiltrada que ha cometido actos vandálicos”.
En horas de la mañana de lunes 27 de junio, miles de hermanos y hermanas de los pueblos y nacionalidades de la Amazonia ecuatoriana arribaron a Quito, los que realizaron una movilización condenando el brutal y excesivo uso de la fuerza por el ejército y policía.
Es fundamental mencionar, que un decreto de excepción no exime las responsabilidades por el cometimiento de violaciones a los derechos humanos, en la jerarquía y cadena de mando tanto de presidente, como de efectivos militares y policiales, que están involucrados en uso excesivo de la fuerza, mediante el uso de armas aparentemente no letales y de granadas de gases lacrimógenos.
Jueves, viernes y sábado respectivamente (24, 25 y 26 de junio) se realizaron bombardeos desde helicópteros del ejército, gaseando a las denominadas zonas de paz: Escuela Superior Politécnica Salesiana(ESPS), Universidad Central del Ecuador (UCE), sabiendo de antemano que allí pernoctaban la mayor cantidad de mujeres madres con niños, otras embarazadas, que provocó la asfixia, por la excesiva cantidad y concentración de gas, evidenciándose que estaban haciendo uso de granadas de gas expiradas en el 2013.
La gran habilidad del régimen propició que agentes infiltrados de la policía provoquen actos vandálicos, lo que posteriormente permitió demonizar y satanizar a los pueblos y nacionalidades, como los responsables de estos actos repudiables, de acuerdo con el relato gubernamental.Se activó el odio, xenofobia, misoginia, racismo; un nefasto hecho y acontecimiento que tiene sus raíces en un acumulado neocolonial, que sigue reproduciendo las taras y parafernalia de un sector oligárquico minoritario que reproduce el relato gubernamental.
Hace falta que el Estado-Nación, aprenda y procese que los pueblos y nacionalidades son una amalgama de saberes, cosmovisiones, identidades diferentes al mundo denominado occidental, que únicamente tiene una matriz analítica racionalista y cartesiana, la que es diferente a estas otredades socioculturales, que expresan solidaridad, reciprocidad, complementariedad y respeto absoluto a la madre tierra, a la que pertenecen y que generosamente les provee alimentos, que demandan su defensa porque las plantas son seres animados, son el alma, el corazón y el espíritu de sus amautas, sabios y shamanes que retornan y están como permanentes guardianes de la Pachamama y de la vida. Por eso la defienden, porque el extractivismo es predador, insensible y mata los ecosistemas y acelera el calentamiento global.La selva es la farmacia, el mercado, el agua, y los proyectos extractivistas de recursos naturales no renovables, como el petróleo, mediante los constantes derrames contamina los ríos, así como los metálicos y no metálicos, que la extermina lentamente. Por eso la cuidan y defienden. Demandan la consulta previa, y porque terminen estos proyectos en áreas muy frágiles y que son el hábitat de nacionalidades en aislamiento voluntario como Tagaeri y Taromenane.
No faltaron en las redes sociales los trollcenters, influencers, o actores anónimos, creados estratégicamente para denostar y descalificar a los hermanos y hermanas de la CONAIE. El presidente Lasso, el día domingo 27 de junio, en una cadena nacional expresó que los terroristas y vándalos serán sometidos al uso progresivo de la fuerza, lo que ha significado la pérdida de la vida de seis personas y la vía libre a la criminalización de la protesta social selectiva.
Los luchadores /as sociales han sido objeto de persecución por un régimen, que no va a callar las voces de un pueblo, que no está dispuesto a seguir sufriendo los efectos e impactos de las medidas neoliberales y autoritarias de Lasso, que gobierna mediante decretos.
El 27 de junio, a las 15H30 horas de la tarde se instaló una mesa de diálogo convocada por el presidente de Asamblea Nacional en la Basílica del Voto Nacional, para viabilizar el tratamiento de la agenda de reivindicaciones planteada en diez puntos por CONAIE, con presencia del Ministro de Gobierno delegado del presidente Lasso, secretario jurídico de la presidencia de la república del Ecuador, Presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Defensor del Pueblo (DP), CONAIE, Federación Nacional de Indígenas Evangélicos del Ecuador (FEINE),Federación Nacional de Organizaciones Indígenas y Negras del Ecuador ( FENOCIN), ECUARUNARI, Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía Ecuatoriana( CONFENIAE) ,Consejo de Nacionalidades Indígenas de la Costa Ecuatoriana( CONAICE) y veedoras/es de derechos humanos; diálogo abierto en el que intervinieron medios de comunicación internacionales y nacionales, además de alternativos comunitarios
“La lucha no es por 10 centavos, sino por 10 puntos”. “Protestas golpistas”, Lasso desnuda su debilidad; con represión no se gobierna. La realidad es que vemos como un actor fundamental a CONAIE, a una población organizada, consecuente que quiere cambiar las relaciones de poder. Son quince días de paro pacífico que el régimen las transformó en violento.
Este diálogo continuará el martes 28 de junio a las nueve horas de la mañana, y hace falta la viabilidad política del régimen, aunque ha declinado la derogación del artículo 95 y reforma del decreto 151. Que está relacionado a detener la expansión de actividades de extractivismo y minería en los territorios y ecosistemas muy sensibles de los pueblos y nacionalidades.
Las decisiones tomadas por el gobierno son insatisfactorias. Se han constituido en un insulto para la población como la rebaja de diez centavos en el galón de los combustibles, que ha aumentado la indignación.
Demandan una democracia más participativa, se trata de escuchar a las voces invisibilizadas históricamente. Sin embargo, Lasso, no está liberado de las responsabilidades por el cometimiento de crímenes y delitos de lesa humanidad. Esperamos que puedan surgir al final de la opacidad de la noche soluciones en beneficio de CONAIE, que son las demandas no procesadas del pueblo ecuatoriano.
El régimen de Lasso, a pesar de las recurrentes amenazas de neoliberalismo autoritario y represivo, está evidenciando debilidad y ciertas fisuras, que, si en Asamblea Nacional no se consigue su destitución como plan A, vendría un plan B, que es la revocatoria constitucional de su mandato, que no significa desestabilizar la democracia o que tenga un tinte golpista, de conspiración inteligenciada por actores externos a los pueblos y nacionalidades.
“En Ecuador se apagaron las brisas bolivarianas” dijo el presidente Lasso. Se ha activado la lucha y protesta social producto de demandas sociales no procesadas a su debido tiempo, las que se han agravado, como expresión de la precarización de derechos fundamentales y violación de derechos humanos, los que ya son de conocimiento de la comunidad internacional.
“De aquí no nos vamos son diez puntos y esperamos soluciones y respuestas concretas”. Por ahora la lucha y resistencia social continúa en 18 provincias del ecuador, se han abierto corredores humanitarios para emergencias médicas, abastecimiento de combustibles, gas licuado de petróleo, alimentos.
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Luis Ernesto Guerra Analista político y activista de Derechos Humanos
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