Bastó que la Federación de Rusia reconozca la independencia de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, para que se activen los complejos militares yankis, la Organización Tratado del Atlántico Norte (OTAN) o tratado de Washington, y la diplomacia del Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), cuando se ven amenazados los intereses geopolíticos y geoeconómicos del imperialismo norteamericano e internacional.
Son ocho años de exterminio que vienen sufriendo estas jóvenes repúblicas prorusas por el Ejército neonazi ucraniano, entrenado por la OTAN, las que tienen un alto porcentaje en su composición étnico cultural de origen ruso y que han solicitado apoyo a la Federación de Rusia a fin de contener la penetración de este Ejército formado a imagen y semejanza de las tácticas y estrategias colonizantes de la Guerra Fría.
Es evidente una notoria mirada de doble rasero, impuesta por la alteridad de poder de Estados Unidos, el lobby sionista, que controla al gobierno federal estadounidense, y su brazo armado refuncionalizado en la OTAN, a fin de seguir con el libreto de injerencia para torpedear la soberanía, la libre autodeterminación de los pueblos y naciones consagradas en la Carta Constitutiva de las Naciones Unidas.
¿Quién ha violentado el Acuerdo de Minsk?
Ucrania, azuzada por Estados Unidos, para penetrar con bases militares de la OTAN, y torpedear las nuevas formas de integración, cooperación y alianzas estratégicas construidas por Rusia, China, Irán, con una mirada asentada en la paz, el desarrollo soberano de los pueblos, así como el bienestar y desarrollo, pensado desde los seres humanos, desde un mundo sin violencias, en plena armonía con la vida.
Un mundo multicéntrico, multipolar, antihegemónico, no autoritario y unipolar, que pretende seguir perpetuando Estados Unidos, la OTAN, brazo armado de la Unión Europea (UE), las monarquías británica y española, con sus rezagos colonialistas, que pretenden continuar con el saqueo de los recursos naturales, al igual que el nefasto Estado sionista genocida y filofascista de Israel.
La Guerra Fría versión 2.0
Estados Unidos, convertido en el gendarme del mundo, ha vuelto a reactivar la Guerra Fría, viene de tumbo en tumbo, invadiendo y transgrediendo las soberanías que no responden a su perverso modelo.
Este maquiavélico gran hermano viene de una tortuosa génesis de invasiones, al más metastásico modelo de guerra permanente, de violentar y pisotear el Derecho Internacional, y todos los instrumentos internacionales de Derechos Humanos. A propósito, cuando propiciaron la destrucción de Yugoslavia nadie dijo absolutamente nada.
Su tan cacareada ayuda humanitaria ha servido para sembrar el mundo de bases militares y mercenarios, con fuero para acabar con la vida de todo aquel que pretenda cuestionar su narrativa. Al fin y al cabo ellos se consideran elegidos para ser los árbitros del bien y del mal y siempre defenderán sus intereses de carácter económicos, políticos.
Total, quieren seguir controlando el ajedrez geopolítico y geoeconómico a punta de sus marines, de pertrechos bélicos, portaviones y bases militares flotantes con armas nucleares.
Hablemos claro, estos imperialistas pretenden dar lecciones de defensa de los Derechos Humanos, cuando los violentan, cometen crímenes de lesa humanidad y no existe tribunal sobre la tierra que los juzgue y sancione. Podemos enlistar una larga secuencia histórica, abrupta, de su nefasto accionar.
No en vano el Libertador Simón Bolívar expresó que «los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad».
Aún están frescas sus improntas en América Latina y el Caribe, con sangrientas dictaduras cívico-militares, durante el Plan Cóndor, hoy transformado en Plan Cóndor 2.0, en donde se cometieron terribles violaciones de los Derechos Humanos, con desapariciones forzadas, juzgamientos extrajudiciales, torturas, mutilaciones, con impunidad perpetuada hasta la actualidad. Cabe enlistar a la denominada revolución de los colores en Europa del Este, Asia Central, Irak, Libia, Afganistán, Irán, el asedio e injerencia no para.
Cuba, Nicaragua, Venezuela bolivariana son su objetivo
Este gran hermano es macabro, jamás se inmuta para cometer magnicidio, bloqueo, sanciones, medidas coercitivas unilaterales, órdenes ejecutivas, usurpa el dinero de los pueblos que no responden a su decadente colonialidad, para sabotear y desestabilizar democracias con su tortuosa maquinaria bélica e imperialista.
Para Estados Unidos y sus denominados aliados de la UE, la OTAN, Gran Bretaña, Canadá y demás socios estratégicos de la Alianza Atlántica, es muy importante penetrar e incidir mediante el control hegemónico y geoestratégico del área de Europa del Este, con el fin de limitar y disminuir al máximo la influencia de Rusia, controlar el acceso de fuentes energéticas.
No en vano han cortado el paso del gasoducto del Nord Stream 2 que pasa por Ucrania, que abastecía a Alemania y al 50% de países de la Unión, concomitante contener la influencia de China y la posibilidad de acceso a los recursos naturales y energéticos del área.
Allí radican los intereses estadounidenses, el control geoestratégico de esta región muy rica en petróleo y recursos energéticos.
Está demostrado que cada vez las guerras imperialistas cuestan más en vidas y medios, sin olvidar que cuentan con una gran red y maquinaria de medios corporativos que únicamente difunden la narrativa imperialista.
Ergo, es importante mencionar que todo lo financian con los recursos que se apropian de los países a los que aplican su tortuoso manual injerencista y expansionista.
¿Qué subyace a la democracia del orden del gran hermano imperialista?
¿Acaso no han secundado la prisión a cielo abierto más grande del mundo en la franja de Gaza, que extermina al pueblo palestino, y que estas fuerzas militares ocupacioncitas del sionismo sigan asesinando niños y adolescentes que lanzan una pequeña piedra y condenando a otros cientos a permanecer en prisiones?
¿Acaso no fue el gobierno federal estadounidense que reconoció la expansión del Reino de Marruecos en el Sahara Occidental, perteneciente a la República Árabe Saharaui Democrática, que además reconoció a Jerusalén como capital del Estado sionista de Israel, así como su abrupta salida de Afganistán, después de 30 años de destrucción, llevando una guerra, la que ha provocado una estampida de cientos de miles de afganos y afganas condenándolos a la migración, convertida en terrible pandemia de la pobreza y dejándola en soletas, a punto de una crisis alimentaria?
Hoy la Guerra Fría versión 2.0 tiene una mirada estratégica anclada con todas sus argucias y patrañas, mentiras recurrentes, abundantes fake news, la que no ha desaparecido, por el contrario está reactivada por los intereses geoeconómicos, los recursos naturales y recomposición interna de Joe Biden, venida a menos su popularidad, con una terrible crisis interna, que golpea al pueblo norteamericano.
En el ajedrez geopolítico el hegemón norteamericano va perdiendo hegemonía.
El capitalismo y neoliberalismo salvajes quieren seguir imponiendo su autarquía y autoritarismo y empobreciendo a los pueblos de la humanidad, penetrar las soberanías, instalar sus bases militares, a fin de seguir en su carrera armamentista, que es la lógica perversa de sus complejos militares.
El capital rentista, especulativo y financiero, tiene su sustento y columna vertebral en la fabricación de armas para la guerra.
Los grandes medios de comunicación corporativos cumplen un papel estratégico que viene posicionando mentiras y narrativas falsas, de hacer ver a Rusia como el avatar de los males.
Estados Unidos cruzó líneas rojas y no extraña que los presidentes norteamericanos, si leemos su historia presidencial cuando sus administraciones han caído en bajos niveles y porcentajes de popularidad, como expresión de una crisis integral interna, siempre han acudido a encender conflictos y guerras por la aldea global.
Hablemos claro, sus complejos militares, industriales y financieros viven de la venta de armas, esa es su columna vertebral económica, por lo tanto el negocio del gran hermano estadounidense es la invasión, injerencia, y la guerra. La OTAN, al igual que la UE, son sus nuevas colonias, que cumplen a raja tabla el manual de la guerra made in USA.
Mientras tanto activadas las sanciones en contra de la Federación de Rusia, congelamiento de los activos en el exterior, así como al presidente Vladímir Putin y un centenar de funcionarios, no se doblegará ante esta oprobiosa maquinaria occidental e imperialista que fabrica y vende armas para la guerra.
Por ahora, el presidente Putin ha recurrido al campo militar debido a que nunca dieron solución al cumplimiento del acuerdo de Minsk. Sin embargo, estados Unidos sigue enviado tropas a Alemania y Europa, las que defienden el afán expansionista e imperialista de este gran hermano norteamericano.
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Luis Ernesto Guerra Analista político y activista de Derechos Humanos
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