Por Tony González
Llegó a su casa, él ya sabía de una orden de arresto y muchos pensaron que se trataba de llevarlo a la cárcel; pero no, es un arresto domiciliario, sabrá él o su esposa que quiso decir cuando habló sobre su prohibición de salida de la casa: “La privación de mi libertad me causa profunda tristeza por mi señora, por mi familia…” Será que él se sabe insoportable; en todo caso eso debieron decirlo la esposa y la familia, algo así como: La privación de libertad de Uribe en la casa nos causa una profunda tristeza…”
Uribe, un hombre de experiencia y sagacidad, desde sus primeros pasos en la política ha escalado con un pulso político sin igual en su tierra. Todo el mundo conoce sus antecedentes como el que abría las pistas y otorgaba permisos al vuelo de la droga desde aquel cargo de jefe de la aviación en territorio colombiano. Luego a cargo de gobiernos estatales ya empezaba a organizar a grupos armados para las tareas que él necesitara. Hasta que llegó a la presidencia, donde logró extender la organización paramilitar que se cuenta extendida en toda Colombia. Con estos grupos causó el aumento de personas desplazadas, asesinatos, mientras por otra parte al no lograr desplazarlos o asesinarlos llevó a prisión a una gran cantidad de personas en calidad de presos políticos, acusados en muchos casos de delitos comunes.
Su vinculación con los carteles de la droga lo señalan hasta la DEA, Administración para el Control de Drogas de los Estados Unidos, otorgándole un flamante número 82 en los archivos de esta dependencia norteamericana. Cabe preguntar ¿Para qué servirá dicho número? y ¿cómo llegó a estar en esa lista y sigue libre como cualquier ciudadano?
Sin duda alguna al político más influyente de Colombia en las últimas décadas le ha salido mal la jugada. En el 2012, cuando presentó una acusación en contra del senador de izquierda del Polo Democrático Alternativo (PDA), Iván Cepeda, por una supuesta manipulación de testigos, la intención de Uribe era tratar de evitar que Cepeda continuara con la preparación de una denuncia en su contra en el Congreso por supuestos vínculos con paramilitares.
La demanda presentada por Uribe se volvió en su contra ya que el magistrado José Luis Barceló, quien fue asignado al caso en la Corte Suprema, luego de archivar lo presentado por Uribe al no encontrar suficientes soportes y notar irregularidades, apertura la investigación en contra del expresidente por el delito de manipulación de testigos.
Le toca al expresidente Uribe quedarse en casa, de todas formas estamos en cuarentena. Toca esperar y ver si se realizarán otras acusaciones y si hay testigos que se atrevan a presentar sus nombres para declarar en contra de este personaje que sabe y conoce, desde adentro, todas las formas y funcionamiento de las instituciones u organizaciones legales e ilegales de Colombia.
Como él está preocupado por la familia en su casa como cárcel, es porque tal vez no quiera ser una carga para nadie. Uribe tiene la suficiente edad para considerarse un abuelo que va al reposo de una sanción donde habitan sus seres cercanos. En la actualidad, cuando un joven o niño se porta mal le quitan o prohíben el internet, el celular y hasta la tv por un lapso de tiempo que determina la madre o el padre.
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Tony González Cineasta







