La solidaridad es la ternura de los pueblos Cuba sí

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Cuba sí, imperialismo norteamericano e internacional no.

Tejer solidaridad en tiempos de pandemia y sindemia es el compromiso y deber militante con la hermana mayor de Las Antillas, Cuba, que continúa terriblemente bloqueada por el asedio e injerencia recurrente del gobierno federal de los Estados Unidos de Norteamérica y el imperialismo internacional.

Cuba  no ha dejado de ser   inmensamente solidaria con la humanidad, está  de pies, con los puños en  alto, con dignidad, defendiendo su soberanía,  levantando la bandera de la unidad en la crisis  generada por el hegemón  norteamericano, que sigue financiado, orquestado y difundiendo campañas  plagadas de mentiras a través de la enorme estructura massmediática desplegada desde Miami o La Florida y diseminada  por el mundo, que es además la  incubadora de contrarrevolucionarios/as que responden a la subversión política e ideológica  de Washington.

No han podido, no podrán, ni durante la guerra fría o el refuncionalizado Plan Cóndor, que ha mutado o se ha transformado y mimetizado en regímenes injerencistas, que satanizan la Revolución Socialista de Cuba, tampoco con pandemia, porque tiene un pueblo, que es fiel y leal al legado de justicia social del Comandante eterno Fidel.

Asfixiar los derechos fundamentales del pueblo cubano sigue siendo el fin en mente imperialista. Así lo intentaron hace treinta años cuando desapareció la Unión Soviética.

Hoy pretendieron ejecutar su plan macabro, pero a los retrógrados tanques de pensamiento yankees les han fallado sus doctrinas (entre ellas la Monroe), Plan Marshall, Leyes como la Torricelli, sus manuales tóxicos de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), Fundación para la Democracia (NED) y su gran estructura oenegenista diseminada por Latinoamerica, Centroamérica y El Caribe.

Cuba no esconde sus carencias de alimentos, medicinas, combustibles, pero es fundamental e importante desenmascarar la pretendida ayuda humanitaria que quiere imponer el gobierno norteamericano y el pentágono, como expresión del bloqueo, las Medidas Coercitivas Unilaterales (MCU) y órdenes ejecutivas.

Allí está presente la letal y decadente ayuda humanitaria a la que subyace la invasión, destrucción, apropiación de los recursos naturales y violación de los derechos humanos, con horrendos y demenciales crímenes de lesa humanidad.

Han cometido masacres en los pueblos de Afganistán, Libia, Irak, asedio a Venezuela, Nicaragua, dejando profundas huellas de destrucción y encubriéndose en la eliminación de células terroristas, cuando es Estados Unidos que tiene como política pública externa el terrorismo de Estado.

La guerra y generación de conflictos son un objetivo geopolitico y geoeconómico para el gobierno norteamericano y su gran negocio militar, la venta de armas.

 En el corazón del imperio están sus Complejos Militares-Industriales. Viven permanentemente inventándose conflictos, para invadir las soberanías de los pueblos.

Cuba bloqueada casi seis décadas en donde las doctrinas, manuales de guerra híbrida permanente, o de quinta generación, hace que no bajen su intensidad.

Jamás pensaron, que el pueblo de Martí y Comandante Fidel, que ama la paz y la vida en abundancia y que en plena pandemia de la Covid-19 y sus variantes, no ha bajado sus brazos en exportar solidaridad al mundo a través de sus Brigadas Médicas como la Henry Reeve, que salva la vida.

Durante casi tres décadas la Asamblea General de Las Naciones Unidas viene resolviendo por mayoritaria votación la condena al bloqueo no solo por ser insensible, inhumano, unilateral, sino por configurar un crimen y delito de lesa humanidad.

Comandante Ernesto Che Guevara nos legó en su morral e ideario revolucionario que la solidaridad es la ternura de los pueblos.

Hoy tenemos que devolver a Cuba no lo que nos sobra, sino lo que tenemos, se trata de reciprocidad. Dice un refrán popular manos que dan, manos que reciben, obras son amores y no buenas razones.

Por aquí pasó el Comandante Fidel con sus Misiones y Brigadas Médicas, de alfabetización yo sí puedo, sembrando de esperanza a los miles de hombres y mujeres de nuestros pueblos.

Cuba sí digna y soberana   no claudicará en su visión de presente y proyección de futuro de paz, cooperación, integración.

Cómo le duele al orden y establecimiento norteamericano, que Latinoamérica levante su voz, que la colapsada OEALMAGRO, tenga sus días contados, que es su perverso neoliberalismo, el que sigue pisoteando los organismos de integración que los pueblos están en una batalla de las ideas que se unen, se organizan y tejen cada día solidaridad.

En tus manos la vida, la humanidad debe reconocer que Cuba exporta Brigadas Médicas de batas blancas para salvar vidas, mientras el imperialismo norteamericano exporta pertrechos bélicos, armas, balas, misiles de destrucción masiva que extermina la vida.

Las lógicas y dialécticas del hegemón norteamericano al igual que sus socios de la OTAN, han entrado en un colapso, están en una crisis, la que quieren ocultar, siendo perseverantes en su moral y clivaje rasero. Hablan de derechos humanos de acuerdo a sus mezquinos intereses, conveniencias, a su manual de la industria de los derechos humanos, pero con descaro y osadía mantienen el criminal bloqueo.

No nos extraña que continúen reproduciendo en las redes sociales y toda la estructura corporativa de medios de comunicación las narrativas y relatos construidos por los tanques de pensamiento de las embajadas norteamericanas.

Puras sandeces y mentiras diseminadas por el mundo en trollcenters, perfiles falsos, que realizan un bombardeo en las redes sociales, pero son únicamente fake-news, de pura guerra híbrida.

Inequidad e injusticia, es lo que genera el imperialismo con el que no hay que tener ningún tipo de confianza; nuestros pueblos no tragan ruedas de molino.

A pesar de los ataques a las representaciones diplomáticas de Cuba en: Paris (atentado terrorista), Quito (permanente asedio e injerencia).

No han podido, ni podrán extirpar y detener la solidaridad con Cuba, la que es ejemplo para Latinoamérica y el mundo.

Mientras los Estados Unidos de Norteamérica, siguen con su nefasto accionar de asedio, injerencia y bloqueo, Cuba llega con vacunas a la humanidad para salvar la vida.

Convocamos a la solidaridad por Cuba y su pueblo, hoy más que nunca, necesitan una mano llena de reciprocidad, de generosidad, porque es fundamental que expresemos que Cuba no está sola y materialicemos el apoyo y ayuda.

Míster Biden, usted es el señor de la guerra, deje que Cuba disfrute su legítimo derecho de vivir en paz, y que su pueblo siga cobijado por la libre autodeterminación de los pueblos.

Cuenten con nosotros hermanas y hermanos de Cuba.

¡Patria o muerte venceremos!

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Luis Ernesto Guerra Analista político ecuatoriano y activista de Derechos Humanos

Las opiniones expresadas en esta sección son de exclusiva responsabilidad del autor/a

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