La salud en el país andino-amazónico ha sido una de las prioridades del gobierno de Luis Arce, razón por la que promulgó este miércoles la Ley de Emergencia Sanitaria 1359, para evitar así el paro médico con el que ha venido amenazando este sector y por el cual se juega la vida de pacientes contagiados por Covid-19 y otras enfermedades. Parte de la normativa a cumplir por el gremio médico es la prohibición de exigencia a la población de adelantos, depósitos anticipados o garantías monetarias para poder acceder a la atención vital.
No es la primera vez que los médicos asumen una posición detractora contra las políticas públicas que atañen al sector salud, específicamente durante los regímenes progresistas, ya que en su momento fueron unos de los principales opositores a la implementación del Sistema Único de Salud (SUS) durante el gobierno de Evo Morales, que buscaba incluir en el servicio sanitario gratuito a toda la población.
El gobierno de facto de Jeanine Áñez dejó una crisis sanitaria insostenible, producto no solo de la pandemia sino también del mal manejo de los recursos en la compra de equipos médicos, material de bioseguridad y medicinas destinados a combatir el Covid-19, con malversación de fondos y estafas por los cuales se cuestionó esa gestión y en la oportunidad se realizaron diferentes investigaciones a los responsables, sin lograr resultados, pues uno de los implicados era justamente familiar de Áñez.
Las autoridades del Colegio Médico de Bolivia fueron parte de las negociaciones de la Ley, desde antes de la promulgación, sin embargo, la nueva postura asumida tras la firma del acuerdo es eventualmente decretar paro nacional de salud indefinido y desconocer la legalidad de la 1359.
Por su parte, el gobierno de Arce avanza en la lucha por controlar la curva de contagios y proveer de medicamentos que contrarresten la enfermedad. El plan de vacunación contra el Covid-19 inició en ese país la primera fase de aplicaciones gratuitas, para el personal de salud y adultos mayores de 60 años de edad, por ser la población con mayores riesgos, mientras que las vacunas adquiridas por Bolivia son: la rusa Sputnik V, la inglesa Astrazeneca, y se anunció la llegada de 20 toneladas de medicinas desde la India, entre las cuales están 500 mil dosis de sinopharm, también existen tratamientos como el Avifavir y el Remdesivir. Las cifras del coronavirus en Bolivia ascienden a 238 mil 495 contagiados, con una mortalidad de 11 mil 303 y 789 nuevos casos al 18 de febrero.








