Por Correo del Alba
El lunes 30 de noviembre, el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos impuso severas sanciones a la empresa China National Electronics Import & Export Corporation (Ceiec), acusándola de apoyar los esfuerzos del presidente Nicolás Maduro por socavar la democracia en el país suramericano.
En un documento plagado de argumentos falsos e inconsistentes, el ente gubernamental norteamericano aseveró que la empresa china apoya a la Revolución bolivariana en sus esfuerzos por restringir la libertad en Internet mediante la vigilancia de datos y operaciones informáticas contra los opositores políticos. En declaraciones a la prensa, el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, señaló: “Estados Unidos no dudará en atacar a cualquiera que ayude a suprimir la voluntad democrática del pueblo venezolano y de otros pueblos del mundo”.
La cancillería venezolana calificó de “ilegal” la decisión de Washington, y emitió un comunicado dirigido a la comunidad internacional en el que denuncia las medidas coercitivas impuestas a la empresa de tecnología china Ceiec, con el fin de afectar proyectos en favor de los venezolanos y venezolanas, en vísperas de las elecciones parlamentarias del 6D.
La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Hua Chunying, también calificó las sanciones como ilegales y añadió que Estados Unidos debería “corregir su error”. China tomará todas las medidas necesarias para proteger los derechos e intereses legítimos de sus empresas, añadió la autoridad en una conferencia de prensa en Beijing realizada hoy 1 de diciembre.
La noticia de las sanciones estadounidenses llega en un momento en que Hua Chunying había anunciado que Beijing imponía sanciones a cuatro funcionarios por “inmiscuirse en los asuntos de Hong Kong”. Entre los sancionados por la República Popular China se encuentran los directores para Asia de la Fundación Nacional para la Democracia (NED), John Knaus, y del Instituto Nacional Demócrata para los Asuntos Internacionales (NDI), Manpreet Singh Anand.








